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Así puedes reparar un cristal roto con un simple diente de ajo…

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Si encontramos un vidrio que está un poco dañado, únicamente tenemos que partir un diente de ajo por la mitad y comenzar a frotarlo por el lugar que esté dañado. Por supuesto, hay que hacerlo con bastante paciencia y con sumo cuidado, ya que con un frote excesivo nuestro cristal podría romperse aún más. Lentamente vamos restregándolo arriba y abajo hasta que la rotura quede bien impregnada de esa sustancia tan milagrosa. Por último si hay líquido sobrante podemos usar un papelito para limpiarlo.

¿Y cuál es el funcionamiento de los fructanos? Pues poco a poco van penetrando en los agujeros y en las grietas, poniendo fin a la rotura y evitando que todo vaya a mayores. Por supuesto este remedio será inútil cuando el cristal se encuentre roto casi por completo; en ese caso lo mejor será ir a la tienda especializada y comprar uno nuevo. Sin embargo, si la rotura es pequeña esta solución tan original provocará que todo transcurra con normalidad. Todavía debemos aprender mucho de nuestros alimentos…

Utiliza un pulidor de metal para reparar el cristal dañado

En primer necesitas limpiar el rasguño y el área que se encuentra a su alrededor con limpiador para ventanas. De nuevo, para realizar este propósito hay que utilizar un paño suave. Asegúrate de que el área rayada esté lo suficientemente seca antes de pasar al siguiente paso. Usando el cepillo del esmalte de uñas, aplica cuidadosamente una fina capa del esmalte transparente sobre el rasguño. El esmalte de uñas debe ser suficiente para cubrir completamente el arañazo, pero no hay que pasarse con la aplicación. Para finalizar, quita con calma cualquier exceso de esmalte de uñas.